Hasta no hace mucho, las ciencias, especialmente la Física, nos habían dado una imagen muy ordenada de la realidad; una realidad físicamente más que predecible, prácticamente determinista. Sin embargo, ahora sabemos que los sistemas que privan en la naturaleza son los llamados “sistemas caóticos” y que estas estructuras tan maravillosamente ordenadas e indefectiblemente predecibles, entre las que estamos incluidos los seres vivos, son sólo casos límites, excepciones a la regla.
Un sistema caótico se caracteriza por el hecho de que una pequeña variación en las condiciones iniciales puede llegar a hacerlo impredecible en el curso del tiempo; por ejemplo: perder el metro nos lleva, en principio, a una situación predecible que se puede traducir en un retraso de unos diez minutos de aquello que queríamos hacer. Perder un vuelo de Iberia en Barajas nos puede conducir a una situación totalmente impredecible. No se trata de un ejemplo demasiado científico, pero sí muy ilustrativo, de lo que puede suponer una pequeña variación de las condiciones iniciales en un sistema caótico.
Los sistemas caóticos son complicados y requieren ciertos conocimientos de matemáticas superiores. A su estudio se dedica la llamada “dinámica no lineal” que incluye, entre otros, un tipo muy concreto de fenómenos que son los llamados conjuntos fractales. El hecho de que los fractales, de indudable belleza plástica, hayan tenido hasta ahora muchísima más popularidad que los sistemas caóticos se debe fundamentalmente a que hasta ahora han sido mucho más accesibles, por lo menos en lo que a su construcción se refiere. Sin embargo, en http://segre.upc.es/nllab/index.html , tenemos la posibilidad de manipular y visualizar de forma muy sencilla sistemas caóticos. Se trata de una Web original de Blair D. Fraser, con una buena traducción al castellano de J. García Ojalvo, de la UPC, y que es un curso abreviado de dinámica no lineal. Sus magníficos “applets java” (pequeños programas que además se bajan muy rápidamente), permiten a los curiosos inveterados jugar con las condiciones iniciales de diferentes sistemas dinámicos y asistir visualmente a la formación de un proceso caótico. Imprescindible para los aficionados a los fractales y muy recomendable para profesores de enseñanza secundaria que quieran introducir a sus alumnos en los entresijos del movimiento de un péndulo físico.
Como ya dijo Ilya Prigogine, premio Nobel de Química y uno de los pioneros en el estudio de estas estructuras “…actualmente tenemos sistemas caóticos muy simples; y ya no nos sirve la coartada de la complejidad”.
EL PAÍS – 28-03-1999
¿No existe una definición más precisa de un sistema caótico?