Escher fue un gran aficionado a las Matemáticas que, a través de su intuición y su extraordinaria inteligencia artística, se adentró en parajes difíciles o imposibles de visualizar para la mayoría de los matemáticos. Y lo que es más importante, consiguió que el resto del mundo también pudiera verlos.
Escher, un autodidacta en lo que a Matemáticas se refiere, se revela como un investigador infatigable, inquiere a los matemáticos para que contesten a sus preguntas. Adquiere conocimientos que más tarde se convertirán en depuradas técnicas que le permitirán dibujar lo que nadie ha podido dibujar nunca. Sus grabados no sólo reflejan mundos imposibles, sino que se convierten en nuevas fuentes de investigación para los matemáticos. Los que contemplan sus obras, desconociendo las complejas leyes geométricas que se ocultan tras ellos, quedan fascinados sin saber por qué, y de esta forma Escher consigue uno de los objetivos que más ambiciona un artista: cautivar al espectador mediante una pura sensación visual. Leer el resto de esta entrada »