Monge fue un geómetra en el más puro sentido del término. Creador de la Geometría Descriptiva, ha sido considerado por muchos como el Euclides del siglo XVIII.
Gaspard Monge nació el 9 de mayo de 1746 en Beaune. Era hijo de un feriante que, cuando nació Gaspard, el menor de sus tres hijos varones, no disponía de una situación económica holgada. Sin embargo, gracias a su capacidad para los negocios logró establecer un negocio fijo, el equivalente a una mercería actual, que le convirtió en un hombre rico. A partir de entonces su máxima ambición fue conseguir para sus hijos el nivel de educación que él nunca había podido tener. Gaspard realizó los primeros estudios en el colegio de los Oratorios de Beaune, destacando de manera notable en Filosofía, Física y Matemáticas. Sus extraordinarias aptitudes le llevaron a obtener una cátedra de Física en los Oratorios de Lyón a la temprana edad de 16 años. Debido a que el ambiente religioso de esta institución limitaba sensiblemente su libertad, decidió volver con su familia a Beaune.
Los dos hermanos de Gaspard fueron también matemáticos reconocidos aunque sin la popularidad y el renombre de Gaspard. Los tres se dedicaron a la enseñanza de las Matemáticas.
Monge poseía como cualidad innata una extraordinaria capacidad de visualización espacial. A su vuelta a Beaune en 1762 se puso a trabajar con un amigo en la elaboración de un plano a gran escala de su ciudad natal, para lo que utilizó aparatos de medida de su propia invención. El resultado fue tan espectacular que cuando lo vio el coronel Vignau, segundo jefe de la Escuela Militar de Mezières, reclutó al joven Gaspard para que ingresara en la que era entonces la más prestigiosa escuela de ingenieros militares del país.
Pero Monge supo enseguida que no iba a pasar de ser un mero capataz de obras en aquella aristocrática escuela, en la que para poder ascender al escalafón de oficiales era imprescindible proceder de una familia que ostentara algún tipo de título nobiliario. Gracias a un brillante trabajo sobre el emplazamiento de la artillería en una fortificación, para el que Monge empleó métodos geométricos ideados por él, el Abad Bossut, profesor de Matemáticas de la Academia, decidió tomarlo como profesor auxiliar. Más tarde, en 1769, cuando Bossut dejó el puesto, Monge ocupó la cátedra de Matemáticas e inició sus famosos cursos de Geometría Descriptiva.
En 1772 Monge empezó a viajar y a trabar relaciones con los científicos más relevantes de su época. Aunque en años posteriores a esta fecha publicó memorias importantes sobre educaciones en derivadas parciales, Geometría Diferencial y Geometría Descriptiva, sus investigaciones estuvieron mucho más centradas en el terreno de la Física que en el de las Matemáticas. En 1777 se casó con una joven viuda, Madame Hertbón, y juntos iniciaron un largo viaje a través de Bélgica e Italia. En 1780 Vandermonde dejó vacante la plaza de geómetra adjunto en la Academia de Ciencias de París y Monge fue llamado a sustituirle. En esa misma época tuvo un reencuentro con el abad Bossut, que entonces ocupaba la cátedra de Hidrodinámica en el Louvre. Monge inició junto a él una serie de importantes investigaciones en Física y Química. En 1783 fue nombrado examinador de los alumnos de la Marina, lo que le llevó a realizar una serie de viajes de inspección por los puertos más importantes del país.
La obra de Monge
La Geometría Descriptiva es, sin duda, la mayor aportación de Monge a las Matemáticas, pero no fue la única. En 1785 publicó una importante memoria sobre las evolutas, los radios de curvatura y los diferentes géneros de inflexión de las curvas de doble curvatura. También fue pionero en el desarrollo de la Geometría Analítica, lo que quedó puesto de manifiesto en sus dos trabajos Hojas de análisis aplicado a la geometría (1795) y la Aplicación del Álgebra a la Geometría, aparecido en 1802. Se dedicó también a las Ciencias Naturales, realizando importantes investigaciones en temas como la electricidad o la síntesis del agua. En Física hay que destacar también un texto de carácter didáctico, el Tratado Elemental de Estática, publicado en 1788, que reúne una serie de comunicados científicos presentados en la Academia y que sirvió para innumerables textos de escuelas técnicas.
Napoleón
En abril de 1792 Monge es nombrado ministro de Marina. Francia había sido sacudida por la Revolución en un momento en que su prestigio le situaba como uno de los más destacados sabios del país. Sin embargo, al cabo de un año Monge pide ser relevado del cargo para volver a la Academia de Ciencias y proseguir con sus investigaciones.
En 1796 recibe una carta de Napoleón en la que éste le agradece el trato que le había dispensado como ministro en una época en la que Bonaparte era un simple oficial del ejército. Ese mismo año, y por recomendación de Napoleón, es nombrado comisionado para el examen y la valoración del botín de guerra que los franceses reclaman a Italia. Entre los tesoros que Monge examina para su tasación encuentra diversos documentos científicos que llaman poderosamente su atención. Este hecho le anima a participar en la campaña de 1798-99 a Egipto, donde es cofundador del Instituto de Egipto.
Monge permaneció fiel a Napoleón durante los siguientes años, a pesar de estar en absoluto desacuerdo con muchas de sus iniciativas políticas, especialmente cuando, ya siendo emperador, empezó a favorecer a la burguesía. Aún así, Napoleón, que sentía una auténtica devoción por Monge, le otorgó la Orden de la Legión de Honor, le hizo conde y le nombró senador.
La llegada de los Borbones al poder significó la caída de Monge. En una acción de revancha injusta y totalmente desmedida por parte de las autoridades, en 1816 fue expulsado de la Escuela Politécnica y de la Academia. Sin recursos económicos y condenado a un ostracismo severo murió en parís el 28 de agosto de 1818.
Monge, a pesar de exhibir una cierta torpeza manual y ciertos indicios de tartamudez, fue un excelente pedagogo. Sus alumnos decían de él: “Otros saben hablar mejor, pero ninguno se explica tan bien como él”. Tampoco destacó en la redacción de textos. Siempre decía que estaba más interesado en investigar que en publicar. Pero en ningún caso guardaba sus descubrimientos para sí mismo. Por el contrario, los compartía generosamente en sus clases. La parte más importante de su obra fue registrada en forma de apuntes y publicada posteriormente por sus alumnos.