Biografía de Christiaan Huygens

Viernes, 22 de enero de 2010 a las 10:30

Huygens continuó los trabajos iniciados por Galileo y Descartes y está considerado por muchos historiadores de la ciencia, junto a Newton, como el mayor científico de la segunda mitad del siglo XVII.

Christiaan Huygens nació el 14 de abril de 1629 en La Haya (Holanda). Su padre, Constantijn Huygens[1], había cursado estudios de filosofía natural y pertenecía al cuerpo diplomático. Su profesión, pues, y su elevado nivel cultural le permitían moverse con comodidad en los círculos intelectuales y científicos del momento. Era amigo personal de Mersenne y Descartes había sido invitado a su casa en más de una ocasión. Así pues, una buena posición económica y un entorno científico del más alto nivel proporcionaron a Christiaan el caldo de cultivo para que desarrollase sus grandes capacidades como investigador.

Su educación estuvo a cargo de profesores particulares hasta la edad de 16 años. Es importante destacar que, de entre las muchas disciplinas con las que se familiarizó en sus primeros años de aprendizaje, tuvo un papel destacado la habilidad manual para construir todo tipo de dispositivos. En este sentido, Huygens trabajó en el diseño y la construcción de los primeros microscopios, instrumentos que le llevaron a hacer observaciones sorprendentes y a plantear, 200 años antes de confirmarse, la hipótesis de la existencia de gérmenes como posible origen de muchas enfermedades.

Desde 1645 hasta 1647 estudió Leyes y Matemáticas en la Universidad de Leiden. Sus primeras publicaciones aparecieron entre 1651 y 1654. Muy rápidamente alcanzó una gran reputación internacional, especialmente gracias a sus trabajos sobre óptica y dinámica. En general, sus aportaciones a la Física y las Matemáticas fueron de la mayor importancia, pero hay que destacar que fue el primero en resolver el problema de la fuerza centrífuga, una cuestión que todavía estaba por resolver desde los primeros planteamientos de Galieo. Huygens fue el primero en establecer una fórmula para definir la fuerza centrífuga en un movimiento circular y también para determinar el centro de oscilación de un sólido rígido.

En 1663 fue elegido socio fundador de la Royal Society. En 1666, por invitación de Luis XIV, Huygens se estableció en Francia, donde fue uno de los fundadores de la Academia de Ciencias de Francia. Murió en su ciudad natal el 8 de julio de 1695 después de una larga enfermedad. Fue siempre un hombre solitario. No creó una escuela, en el sentido de que atrajera a discípulos que pudieran continuar su obra. Tampoco estuvo nunca especialmente interesado en el reconocimiento social, ni en reafirmar la autoría de los descubrimientos científicos, de hecho solía tardar mucho tiempo en publicar sus descubrimientos.

Dominar el tiempo

Las investigaciones que Huygens llevó a cabo sobre el péndulo fueron fruto de 20 años de intensos trabajos, que quedaron reflejados en la que se puede considerar como la más célebre de sus obras, el Horologium oscillatorum, que se publico en París en 1673. Este logro es un buen ejemplo de cómo tecnología y ciencia se aúnan en un objetivo común gracias a las extraordinarias cualidades de un hombre como Huygens, capaz de de llevar a la práctica un diseño que nace de una teoría matemática. Para ello demostró que si el péndulo describe una ruleta (un tipo especial de curva) el resultado es una curva isócrona, es decir que mantendrá un período constante para cada amplitud de la oscilación. Esto le llevó a estudiar la Teoría de Evolutas y Envolventes de Curvas, de la que se le puede considerar el fundador. Los resultados prácticos de estas investigaciones tuvieron un alcance y una dimensión social extraordinarios, ya que el paso del tiempo empezó a poderse medir de forma precisa, lo que permitió arrinconar definitivamente instrumentos como las clepsidras y los relojes de arena.

El principio de Huygens

En el terreno puramente científico, el mayor logro de Huygens fue el desarrollo de la Teoría de la Luz, publicado en París en 1690 bajo el nombre de Tratado de la luz. La teoría de Newton, que había sido ampliamente aceptada en aquel tiempo, se basaba en la naturaleza corpuscular de la luz, pero era insuficiente para explicar fenómenos como el de la refracción. Huygens optó por una explicación basada en la naturaleza ondulatoria, estableciendo un principio fundamental gracias al cual se podían explicar los fenómenos de refracción y reflexión.

Dicho principio consistía fundamentalmente en explicar la forma en cómo se propagaba un frente de ondas a través de un medio material. Para ello, consideraba que cada punto del medio, al ser alcanzado por el frente de ondas, se convertía en una nueva fuente emisora (representada por los semicírculos), de manera que la nueva onda era la envolvente de todas esas curvas. Sin embargo, la enorme popularidad y el prestigio de que gozaban las teorías de Newton hicieron que el principio de Huygens quedara circunstancialmente relegado a un segundo plano.

Astronomía

Huygens, haciendo gala de su habilidad manual y sus conocimientos artesanales, construyó con éxito sus propios telescopios, perfeccionado las técnicas que se habían utilizado hasta entonces. Con ellos realizó meticulosas observaciones astronómicas que le llevaron a descubrimientos como el de Titán, satélite mayor de Saturno; las estrellas de la nebulosa de Orión en 1656, los anillos de saturno en 1659 y la rotación de Marte sobre su eje, descubrimiento este último que dedujo al poder estudiar la superficie de dicho planeta. Llevó a cabo también estimaciones interesantes sobre la distancia de varias estrellas. Fue siempre un firme defensor de la existencia de planetas semejantes al nuestro en otros sistemas solares, de lo que dejó testimonio en un libro publicado en 1690.

[1] Constantijn Huygens, el padre de Christiaan, además de ser diplomático y un académico de cierto renombre, tuvo el mérito de haber descubierto a Rembrandt, y dio a conocer en los medios intelectuales y artísticos el talento de uno de los mejores pintores de todos los tiempos.