La creación absoluta es un atributo exclusivo de los dioses.
Los humanos, sobre todo los de “a pié” nos limitamos a recombinar datos de manera más o menos ingeniosa. Esta actividad abarca desde el niño que “descubre” la manera de hacer multiplicaciones a base de sumas, hasta el científico que “descubre” la Ley de la Gravitación Universal (las mayúsculas son para dar mayor énfasis a la naturaleza del descubrimiento).