Puedes encontrar la entrada previa a esta en Introducción a las probabilidades
Esperanza matemática
Algunos juegos de azar, como las quinielas, la lotería primitiva o el bingo no ofrecen al jugador ninguna participación que vaya más allá de la mera compra del boleto. Otros, como los juegos de casino: la ruleta o el Black Jack, permiten una participación más activa por parte del jugador, que puede manipular tanto la apuesta como el tipo de jugada. En general, cuanto menor es la participación mayor es la cuantía del premio. En cualquier caso, siempre tenemos la clara sensación de que quien siempre acaba haciendo el negocio es la banca. Esto es así porque, hablando en términos matemáticos, se trata de juegos no equitativos. Se trata de un concepto íntimamente relacionado con el de esperanza matemática, que fue introducido por primera vez por el matemático holandés Jan De Witt (1625-1672) en su obra Tratado sobre las anualidades de la vida (1671). En un juego cualquiera en el que se conozcan las probabilidades de los sucesos que en él intervienen, la esperanza, que se simboliza con la letra E, representa la ganancia media por jugada. (más…)